jueves, 18 de febrero de 2016

Centro BTT de Barruecopardo. Ruta 7: Gran Ruta BTT

Introducción

La red de Centros BTT del Oeste Salmantino es un producto fantástico, un espejo en el cual otros territorios deberían fijarse. Sus más de 1000 kilómetros y su enorme red de centros BTT son sin duda una declaración de amor al ciclista y a la bella tierra por la que discurren. En esta ocasión voy a mostraros una de las rutas del Centro BTT de Barruecopardo, un hermoso ayuntamiento salmantino que se integra dentro de la comarca de Vitigudino y que supone el punto de entrada al Parque Natural Arribes del Duero.

Partida de Barruecopardo

Eran poco más de las 9:00 cuando tomé la salida. Por delante tenía algo más de 60 kilómetros de trayecto circular hasta regresar de nuevo al centro BTT del que ahora partía. Aunque el cielo lucía limpio, sin apenas nubes, la elevada humedad y la sensación de bochorno dejaban claro que la situación iba a cambiar.

Centro BTT de Barruecopardo
Apenas me bastaron dos minutos para abandonar el núcleo urbano de Barruecopardo e internarme en el campo. De gran belleza, el camino por el que circulaba discurría entre muros de piedra tras los cuales el ganado se alimentaba del pasto. En el horizonte el sol lucía enorme y desprendía ya un calor de justicia.


Una tras otra fui dejando atrás las indicaciones de ruta. Sin apenas pendientes y con un firme en bastante buen estado atravesé rápidamente los enormes prados que se extendían como un mar dorado en todas direcciones.


No tardé mucho en recorrer los primeros 15 kilómetros hasta alcanzar la población de Cabeza del Caballo, donde me esperaba la primera de mis paradas: el molino del tío Lucas.


El molino del tío Lucas

El molino de tío Lucas (Cabeza del Caballo)
Actualmente restaurado, el molino del tío Lucas dejó de funcionar en la década de los 60, con la llegada de la electricidad. Lo primero que sorprende al llegar a este bello rincón rodeado de fresnos, encinas y robles melojos son sin duda las enormes y redondeadas formaciones de roca granítica del lugar, producto de la erosión producida por el viento y el agua a lo largo del tiempo.

El molino del tío Lucas (Cabeza del Caballo)
Roca granítica en la zona del molino del tío Lucas (Cabeza del Caballo)
Además del molino, en la zona podemos observar un gallinero y una cuadra.

Cuadra. Molino del tío Lucas (Cabeza del Caballo)
Gallinero. Molino del tío Lucas (Cabeza del Caballo)
Y, por supuesto, el rey del lugar: el río Uces, el cual crucé por un pequeño puente de madera: la Puentepalo (que es la denominación, en femenino, que se le da en estas tierras a este tipo de puentes).

La Puentepalo. Molino del tío Lucas (Cabeza del Caballo)
Tras dejar atrás la zona del molino llegué por primera vez al núcleo urbano de Cabeza del Caballo (volvería a pasar más tarde). Desgraciadamente, la ruta no se internaba en el centro, así que en un abrir y cerrar de ojos perdí de vista el lugar.


Estación de información y descanso del centro BTT (Cabeza del Caballo)
Cuando se cumplió la primera hora pedaleando, yo estaba a medio camino entre Cabeza del Caballo y Fuentes de Masueco, una pequeña localidad de algo más de medio centenar de habitantes que dista de la anterior poco más de 7 kilómetros. El terreno descendía constantemente, así que rápidamente llegué a ella.


Tras una parada para cambiar la batería de la GoPro junto a un pilón, abandoné Fuentes de Masueco.

Pilón (Fuentes de Masueco)
La ruta discurría nuevamente entre dorados campos. En el cielo la cosa empezaba a cambiar: algunas rapaces ascendían sobre corrientes verticales de aire. El tiempo iba a cambiar.


Agradecí pedalear un par de kilómetros por la carretera. Cuando pasé de nuevo por Cabeza del Caballo, llevaba ya algo más de 30 kilómetros recorridos.

Por los alrededores de Cabeza del Caballo
Seguí pedaleando y crucé un puente sobre el río Uces ubicado a no mucha distancia aguas arriba del molino del tío Lucas. Me detuve a sacar algunas fotografías; sin duda, el pontón que podía distinguir en la distancia era más bello que el triste puente sobre el que estaba.

Pontón sobre el río Uces (Cabeza del Caballo)
Pontón sobre el río Uces (Cabeza del Caballo)
De nuevo continué mi camino. Pasé por la carretera que conduce a Vitigudino, el célebre pueblo famoso por la figura del torero Santiago Martín Sánchez, «el Viti». Ahora el trayecto discurría entre árboles, por un terreno más técnico pero, a mi parecer, más hermoso que me condujo a la localidad de Villasbuenas. Allí me detuve en el área del centro BTT para descansar un rato. Llevaba 45 kilómetros y poco más de dos horas sobre la bici. 


Estación de información y descanso del centro BTT (Villasbuenas)
Tras una breve parada me puse de nuevo en marcha. Atravesé una localidad llamada Barreras, un pequeño pueblo de apenas 30 habitantes situado a medio camino entre Villasbuenas y Saldeana, mi próximo destino.

En Barreras. En el fondo se distingue la iglesia de Nuestra Señora de Gracia
El camino hasta Saldeana discurría otra vez por campos que se volvían más verdes a medida que me acercaba al río Huebra, un bello afluente del Duero que da lugar a las Arribes del Huebra, un precioso paraje que ya os he mostrado en alguna ocasión y al que seguro dedicaré más entradas en el futuro.


Cuando llegué a Saldeana, el lugar estaba bastante concurrido: en el frontón, un grupo de niños jugaba a la pelota, y por aquí y por allá los vecinos atendían sus quehaceres.


Pasé junto al camino que conduce al Castro del Castillo, un magnífico castro vetón que os mostraré en una próxima entrada, y poco a poco fui dejando atrás Saldeana y, con ello, sus engalanados árboles (la tendencia de cubrir árboles u otros objetos con lana e hilo se conoce como Yarn Bombing y técnicamente surge en el siglo XX —eso si en Saldeana no llevan con ella desde bastante antes—).

Yarn Bombing en Saldeana
Sin detenerme seguí la ruta: en la distancia podía ver la montaña de áridos de la explotación próxima a Barruecopardo. El fin de la ruta estaba próximo.

La montaña de áridos me indicaba que estaba cerca de Barruecopardo
Cerca del final, la ruta BTT se veía interrumpida por un cierre. No era la primera vez que me encontraba uno (la propia red de Centros BTT hace mención de ello), y siempre actuaba dejando todo tal como me lo encontraba, solo que esta vez un aviso me advertía con una descuidada caligrafía de que me atuviese a las consecuencias si optaba por entrar. No pensaba dar la vuelta. Tanteé el terreno. Tras el cerco no se veía ningún toro ni nada que tuviese cuernos, por lo que decidí entrar. Aun así, lo más razonable era salir rápidamente, por lo que apuré bastante para llegar al otro lado.


A alguien no le gusta la idea de que los ciclistas pasen por este punto
Una vez superado el cerco, apenas un par de kilómetros me separaban de Barruecopardo y me acercaban al fin de la ruta, así que decidí bajar el ritmo para disfrutar todavía más, si cabe, de los últimos metros...


Información de la ruta: Centro BTT de Barruecopardo 

NOTA: La Gran Ruta del Centro BTT de Barruecopardo engloba la mayor parte del resto de rutas de este centro BTT. En el futuro espero mostraros los puntos de interés de los caminos que me he dejado así como sus dos variantes.

Información sobre la ruta. Fuente: Centro BTT de Barruecopardo
Perfil de la ruta. Fuente: Centro BTT de Barruecopardo
Mapa de la ruta. Fuente: Centro BTT de Barruecopardo

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